Los estados de emergencia prolongados se transforman en torturas

Los medios de comunicación dieron a conocer el pasado 20 de junio la declaratoria de emergencia en los 28 Centros Penitenciarios de El Salvador. El 18 de julio de 2019, y de nuevo por la vía del Twitter, el presidente de la República, Nayib Bukele, ordenó al director General de Centros Penales y viceministro de Seguridad, Osiris Luna Meza, que levantara de forma escalonada los estados de emergencia decretados. Concretamente le indicó: “Los reos podrán recibir sol, ir a talleres, a las granjas penitenciarias y recibir clases. Las comunicaciones al exterior y las visitas permanecerán suspendidas indefinidamente”.

 

Reconocemos la voluntad del presidente de ir moderando la “Declaratoria generalizada de estados de emergencia”, no obstante, es importante que entendamos que la prolongación excesiva de estas limitaciones puede dar lugar a graves violaciones a los derechos humanos, lo cual resulta contrario a un Estado democrático de derecho y contraproducente a los objetivos de seguridad pública.

 

Ante esta situación cabe hacer las siguientes reflexiones:

 

1. Al prolongar excesiva o indefinidamente los estados de emergencia, y por tanto medidas como el encierro permanente en celdas y la negación de la visita familiar, y aplicarlas como castigos contra las personas privadas de libertad, tales medidas se convierten en actos de tortura según los criterios internacionales.

 

2. Si estas medidas que se realizan con fines de castigo y se ejecutan en forma indiscriminada y masiva, y como parte de una “política”, las torturas que de tal manera se cometen se convierten, según el Derecho Internacional de los Derechos Humanos en “Crímenes de Lesa Humanidad”, lo cual compromete seriamente la responsabilidad del Estado salvadoreño.

 

3. Los derechos humanos deben ser considerados como patrón para la elaboración y aplicación de las políticas de seguridad cuyo objetivo sea mantener el control en los centros penales y en los territorios, lo que permitirá que estas se vuelvan eficaces y sostenibles en el tiempo.

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